FIEBRE DE COPA Y es que la “Fiebre de Copa” es una enfermedad que contagia a los jugadores, al entrenador, a los hinchas y a todos los apasionados amantes del futbol; el sueño más grande de todo equipo de levantar en sus manos una Copa Libertadores y saberse campeones.
Venía de ser golpeado en el torneo local; es quizás por ello k empezó adormitado, ese equipo de mis amores, ese equipo que es la pasión de la mitad del Perú + 1, había las dudas de si esta U es la misma que inicio la Copa Libertadores y el Torneo Local, la misma U que sabía lo que es ganar, sabía lo que es luchar, últimamente solo conocía de resultados no optimistas, empatar una semana antes en Perú con el mismo equipo con el cual iba a enfrentarse, en un partido para el olvido que no tuvo emoción alguna.
En el torneo local perder la punta momentáneamente con un Inti Gas que no es protagonista de un torneo como el nuestro; con la idea de descansar jugadores que parecía necesitaban más que una semana para reposar, pero así es el fútbol, es necesario como dicen darle la vuelta a la página y continuar, adicionalmente como para meter mayor morbo y desconfianza Miguel Torres y Carlos Orejuela fueron las bajas de este equipo crema que en la Copa ya no convence, y es así, además de tener que jugar en México, con una alineación improvisada hasta cierto punto, sin un Fito Espinoza que apoye la medular merengue por su expulsión injusta en el partido anterior.
Un universitario que en esta ocasión sacó un empate más que por un buen juego por vergüenza a no decirle a la prensa y al país que ya estaba eliminado, simplemente alargando un paso más su estadía en una Copa que quizás no sea la adecuada para el nivel de los cremas. Un Solano que aparece por ratos y se apaga de igual forma, un Carmona que no convence como pieza de recambio y no se merece la oportunidad de ser protagonista en esta Copa Libertadores, un Nelinho Quina que tiene miedo de mostrar su potencial como jugador, un Caleheira peleado con el gol a pesar que le pone el esfuerzo. Tratando de cambiarle la cara a esta crema, también tiene de aquellos que les gusta jugar al futbol como un Fernández que siempre decide ser protagonista, un Carlos
Galván que a pesar de la edad juega como un chiquillo de 16 con la experiencia de uno de 35, un John Galliquio que da seguridad cuando no se duerme, un Revoredo que le pone ganas y quiere brillar con luz propia, un Piero Alva y un Rainer Torres que en definitiva son hinchas cremas y le ponen la garra que caracteriza a los jugadores que son propios de la U y un Labarthe que con 5 minutos hizo un gol y le dio a la U, un punto más, una fecha más de vida, un estímulo para el clásico con el compadre de siempre, con intenciones de volver a saber de victorias.
La Copa sigue siendo incierta para la U, no esta nada decidido; ni la clasificación ni la eliminación, por ahora solo pensar en que la actitud de este equipo debe cambiar para seguir adelante. Es por ello que deseamos que esta crema se contagie de esa “Fiebre de Copa”, pero que dure lo suficiente para gritar que “somos campeones, otra vez…” pero pretendemos que sea de la Copa Libertadores y también del Torneo Local, y es que siempre la esperanza es lo último que se pierde…